California declaró el 8 de febrero como el “Día de Bad Bunny”, en coincidencia con la celebración del Super Bowl 2026, evento en el que el artista puertorriqueño forma parte del espectáculo de medio tiempo.
La proclamación fue realizada por el gobernador Gavin Newsom, quien destacó la influencia cultural global del cantante y su conexión con las comunidades latinas, particularmente en un estado donde la población hispana tiene un peso social, económico y cultural determinante.
El anuncio se difundió a través de canales oficiales del gobierno estatal y redes sociales, en medio de la expectativa internacional por el evento deportivo y el espectáculo musical, considerado uno de los escenarios de mayor audiencia a nivel mundial.
El reconocimiento también se interpreta como un guiño al peso de la cultura latina en Estados Unidos, en un momento en el que artistas urbanos dominan plataformas digitales y rankings globales, consolidando su influencia más allá de la música.