El sueño de vivir en un Chihuahua sin cables que contaminan visualmente el espacio aéreo y ponen en riesgo a la ciudadanía, se volvió una verdadera maraña, ya que las compañías que le dan servicio a las cableras tendieron sus instalaciones por aire ante la saturación de la tubería subterránea dispuesta para ese propósito.
“El mejor termómetro social es la calle”
25 febrero, 2026