La Fundación Esperanza para la Familia de México, preparó una finca que estaba en abandono y la convirtió en espacio seguro para extranjeros en tránsito rumbo a Estados Unidos, algunos de los cuales fueron desalojados hace unos días, del campamento ubicado junto al río Bravo.
“El mejor termómetro social es la calle”
25 febrero, 2026