Estos días son para divertirse pero también para reflexionar, de ver qué hemos hecho como ciudadanos para mejorar nuestras condiciones de vida, de nuestros hijos y de esta ciudad fronteriza, en la que abunda la sangre de los migrantes que han querido alcanzar una mejor calidad de vida.
“El mejor termómetro social es la calle”
25 febrero, 2026