La Fiscalía General de la República (FGR) recibió una denuncia penal tras el envío de presuntos líderes del crimen organizado a Estados Unidos, bajo el argumento de que no existió un proceso legal de extradición, por lo que el traslado configuraría un acto de “destierro” ilegal.
La querella fue presentada por familiares de Juan Pedro Saldívar Farías, alias Z-27, exlíder de Los Zetas, quien cumplía una sentencia en México y fue llevado a territorio estadounidense sin notificación previa ni resolución judicial, según expusieron.
De acuerdo con la denuncia, el traslado formó parte del envío de 37 capos realizado el pasado 20 de enero, operación que —afirman— no puede considerarse ni expulsión administrativa ni extradición formal, lo que implicaría una violación directa a las garantías constitucionales.
Los promoventes señalan al Consejo de Seguridad Nacional y a funcionarios federales por posibles delitos como traición a la patria y coalición de servidores públicos, y anticipan que otras familias de internos trasladados podrían sumarse a la acción legal.



