El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció la imposición de un arancel global de 10 por ciento a las importaciones, luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara ilegal su política arancelaria previa por exceder sus facultades.
El anuncio se dio horas después del fallo del máximo tribunal, que determinó que el Ejecutivo no puede imponer gravámenes generales sin autorización del Congreso. Ante ello, Trump afirmó que recurrirá a otra base legal dentro de la legislación comercial para sostener el nuevo arancel.
De acuerdo con el mandatario, la medida busca proteger a la industria estadounidense y reducir el déficit comercial, uno de los ejes centrales de su agenda económica. Sin embargo, especialistas advierten que el nuevo arancel podría enfrentar impugnaciones legales similares si se considera que vuelve a eludir la facultad exclusiva del Congreso para fijar impuestos.
El anuncio también generó reacciones inmediatas en mercados y sectores productivos, ante el riesgo de represalias comerciales y un posible encarecimiento de bienes importados.
Analistas señalan que la decisión abre un nuevo episodio de incertidumbre en la política comercial de Estados Unidos, apenas días después del revés judicial sufrido por la Casa Blanca.

