El sistema DIF nacional en colaboración con el DIF estatal propiciaron la instalación de un nuevo albergue con capacidad para 300 migrantes y la ampliación a 100 lugares más para el ya existente, anunció la gobernadora Maru Campos.
La mandataria resaltó que con esta infraestructura se garantiza la seguridad de los migrantes que ingresan legalmente a la entidad y precisan atención particularmente ante las temperaturas congelantes.
Destacó que aunque no es obligación directa de la administración estatal atender a los migrantes, hay un deber moral para atenderlos.
“Los migrantes ingresan con sus formatos otorgados por el Gobierno Federal y es un deber moral atenderlos, porque no podemos quedarnos de brazos cruzados”, detalló Maru Campos.