La defensa del mandatario venezolano presentó un recurso ante tribunales de Estados Unidos para anular el juicio penal que enfrenta, bajo el argumento de que goza de inmunidad soberana, un principio del derecho internacional que protege a los Estados y a sus jefes de gobierno de ser sometidos a procesos judiciales en otros países sin su consentimiento.
Este principio se sustenta en la igualdad entre Estados y establece que un jefe de Estado en funciones no puede ser juzgado por tribunales extranjeros por actos realizados en el ejercicio de su cargo. Sin embargo, su aplicación no es automática y depende, entre otros factores, de si el país que juzga reconoce o no al acusado como autoridad legítima.
En el caso de Maduro, el planteamiento cobra relevancia debido a que Estados Unidos lo acusa de delitos relacionados con narcotráfico y crimen organizado, cargos que su equipo legal considera improcedentes mientras se le reconozca como presidente en funciones.
La decisión del tribunal sobre si acepta o rechaza el argumento de inmunidad será clave para definir el futuro del proceso, en un caso que mantiene tensas las relaciones políticas y judiciales entre Washington y Caracas.