Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y una de las figuras más visibles de la derecha española, calificó a México como un “narcoestado”, declaración que generó polémica en medios y círculos políticos.

Las afirmaciones fueron realizadas durante un evento celebrado en Estados Unidos, donde Ayuso incluyó a México junto a otros países latinoamericanos que, según su discurso, estarían dominados por el crimen organizado y gobiernos autoritarios.
El señalamiento fue criticado por su generalización y por el impacto diplomático que implica, al provenir de una autoridad electa de una de las principales regiones de España, aunque no ocupa un cargo en la política exterior del país.
Hasta el momento, las declaraciones han sido interpretadas como parte de un posicionamiento ideológico más amplio y no como una postura oficial del gobierno español.