El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar polémica al descalificar públicamente a manifestantes que protestaron en Nueva York por la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Al referirse a la movilización, Trump cuestionó el origen de los inconformes y los descalificó de manera directa al afirmar: “¿De dónde salió esta gente? Además, son los más feos que he visto en la vida, con esos sombreros… Estaban todos pagados, no sabían de qué hablaban cuando los periodistas les preguntaban”.
El mandatario estadounidense también sugirió, sin presentar pruebas, que se trataba de manifestantes contratados, minimizando así la protesta realizada frente a una Corte federal en rechazo al arresto de Maduro y a la intervención de Estados Unidos en Venezuela.
Las manifestaciones se registraron luego de la detención y traslado de Maduro a territorio estadounidense para enfrentar cargos federales, un operativo que ha generado reacciones encontradas tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump se difundieron ampliamente en redes sociales y fueron retomadas por medios internacionales, al considerarse una muestra más de su estilo confrontativo y de descalificación hacia quienes cuestionan las decisiones de su gobierno.
El episodio se produce en medio de un clima de tensión diplomática y de debate interno en Estados Unidos sobre las implicaciones legales y políticas de la captura del líder venezolano y el alcance de la política exterior de Washington en la región.


