La gobernadora del estado de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, sostuvo que mantiene la comunicación con el estado de Texas, y que la ley antiinmigrante que entró en vigor este martes en Texas, no tiene ningún impacto.
“Se queda en su estado natural, estamos en comunicación con Texas”, indicó la mandataria.
“La semana pasada hubo un operativo donde se decomisaron casi 130 mil pastillas de fentanilo, se destruyó un laboratorio en Guadalupe y Calvo, y una cantidad importante superior a los 150 millones de pesos en fentanilo; hice esto del conocimiento al embajador Salazar y al cónsul temporal de Ciudad Juárez”, comentó.

La funcionaria estatal dijo que resalta este dato porque es un trabajo conjunto del Gobierno de Estados Unidos con el de Chihuahua, por lo que hoy en día, no se requiere que todo sea a través del Gobierno federal, ya que con la diplomacia cooperativa se lleva la coordinación para tener menos repercusiones en la frontera.
La ley SB4, fue aprobada por la Suprema Corte de Estados Unidos y permite a Texas arrestar a los migrantes que no cuentan con documentación. La medida entró en vigor este 19 de marzo, y fue reprobada por el Gobierno de México, por fomentar la separación de familias, discriminación y perfilamiento racial que atentan contra los derechos humanos.
Además de que la Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que México históricamente ha participado de manera determinante como “Amigo de la Corte” en otros litigios contra leyes antiinmigrantes, como la ley SB1070 de Arizona, en 2010; la HB 56 de Alabama, en 2011; o la SB4 de Texas, en 2017.















