En medio de la presión social y las protestas contra las redadas migratorias en Minneapolis, el jefe de la Patrulla Fronteriza, Gregory Kent Bovino, y parte de los agentes federales desplegados en la ciudad se retirarán este martes, informaron ayer lunes CNN y The Associated Press.
Bovino estuvo a cargo de las operaciones federales en la ciudad, las cuales detonaron una oleada de manifestaciones y cuestionamientos por el uso de la fuerza y el alcance de las acciones migratorias impulsadas por el gobierno del presidente Donald Trump.
El funcionario, de origen italoestadounidense —su bisabuelo emigró desde Calabria, Italia, a Estados Unidos a inicios del siglo XX—, se ha convertido en una de las caras más visibles de la estrategia migratoria de mano dura, pese a provenir de una familia con raíces inmigrantes asentadas en el país desde hace varias generaciones.
De acuerdo con los reportes, la salida del mando federal representa un ajuste en la estrategia tras varios días de resistencia ciudadana, movilizaciones y críticas de autoridades locales, que exigieron frenar las redadas y revisar la actuación de los agentes.
Aunque no se ha informado la cancelación total de los operativos migratorios, el repliegue de Bovino y de algunos elementos federales marca un replanteamiento del despliegue en Minnesota, luego de que el caso escalara a nivel nacional.