El llanto se escuchó durante buena parte de la tarde. No era un ruido ocasional ni un reclamo pasajero. Era constante. Lo suficiente para que vecinos de la colonia CTM, en Cuauhtémoc, comenzaran a preocuparse por lo que ocurría dentro de una vivienda.
Con el paso de las horas, alguien decidió llamar al 911.
Cuando los policías municipales llegaron al domicilio, la tarde del lunes 29 de diciembre, encontraron a un niño descalzo, atado con una cuerda y obligado a mantenerse de pie sobre una piedra, sin posibilidad de moverse. Así había permanecido durante varias horas.
De acuerdo con el reporte oficial, una mujer que se identificó como la madre del menor explicó a los agentes que lo dejó en esas condiciones como una forma de castigo, luego de una conducta que consideró indebida, y que se retiró del domicilio para ir a trabajar, dejándolo amarrado.
Para los agentes que atendieron el caso, no había margen de interpretación: no se trataba de una medida disciplinaria, sino de un acto que puso en riesgo la integridad física y emocional del niño, configurando maltrato infantil.
El menor fue liberado de inmediato y quedó bajo resguardo de la Subprocuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, instancia que dará seguimiento a su situación para garantizar su seguridad y la restitución de sus derechos.
La mujer fue detenida por su probable responsabilidad en el delito de maltrato infantil y puesta a disposición de las autoridades correspondientes para el inicio de las investigaciones.
El caso provocó indignación entre vecinos del sector, no solo por la crudeza del castigo, sino porque ocurrió dentro de una vivienda común, sin que a simple vista hubiera señales de la violencia que se ejercía contra el menor.
Autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier indicio de violencia contra niños y adolescentes, al advertir que este tipo de castigos no son hechos aislados, sino expresiones de una violencia que muchas veces permanece oculta hasta que alguien decide intervenir.