Los misioneros juarenses que resultaron lesionados durante el descarrilamiento del Tren Interoceánico avanzan en la recuperación de su salud; sin embargo, no se descarta que puedan presentar secuelas mayores, tras el accidente registrado el pasado 28 de diciembre, informó el abogado Irving Arellano, del despacho Vega Mac Gregor Arellano.
Tras el percance, Juan Manuel Iglesias López, su esposa Flor del Carmen Temich Sinta y su hijo Alexis buscaron asesoría legal, por lo que se interpuso una denuncia que fue recibida por la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México.
En entrevista con Norte Digital, Arellano explicó que, con la apertura de la carpeta de investigación, se dejó abierta la posibilidad de que otras personas interesadas puedan sumarse a la acción legal.

Señaló que el acompañamiento jurídico se brinda de manera gratuita y que ya existen pláticas con otras personas que podrían integrarse a la denuncia, con el objetivo de que los afectados conozcan y ejerzan sus derechos.
Precisó que la denuncia fue presentada por lesiones y que se busca el esclarecimiento de los hechos, “con la finalidad de determinar si existe o existió negligencia por parte de las constructoras que participaron en el mantenimiento del trayecto donde ocurrió el accidente”.
Buscarán reparación del daño
Arellano indicó que antes de solicitar un posible resarcimiento económico para las familias afectadas, “se requieren los actos de investigación que posteriormente se traducirán en pruebas y, si estas determinan que hubo omisión o negligencia, se exigirá la reparación integral del daño a las víctimas”.
Respecto a la familia juarense que se dirigía a Oaxaca para realizar una misión de ayuda a la población, el litigante detalló que el padre resultó con diversos golpes, aunque no de gravedad, mientras que la esposa y el hijo presentaron lesiones más severas.
Agregó que están a la espera de que el médico legista determine el tipo de lesiones, lo que permitirá estimar a cuánto podría ascender un eventual monto de reparación.

Arellano comentó que el menor de edad tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, ya que requirió más de diez puntadas en la cabeza.
Subrayó que las tres personas se encontraban en la parte del vagón que quedó colgando, donde vivieron momentos de mayor terror al sufrir una caída de decenas de metros en una zona montañosa.
“No solo son las lesiones, sino todo el sufrimiento que estos hechos les han traído a sus vidas”, enfatizó.
El especialista en Derecho expresó su confianza en que la FGR lleve a cabo el proceso de manera adecuada, a fin de permitir que las víctimas colaboren activamente en la investigación.
Indicó que, conforme fluya la información por parte de las dependencias y se identifique a las personas morales involucradas en la obra, se podrán deslindar responsabilidades y avanzar en el trabajo de la Fiscalía.
Afirmó que esperarán la respuesta que emita la Fiscalía respecto a la denuncia presentada, para que, como asesores jurídicos, puedan dar seguimiento puntual al caso.
La atención a las víctimas llegó tarde
Explicó que los misioneros juarenses vieron frustrado su objetivo de llegar a su destino, ya que han tenido que concentrarse en la atención de su salud y, hasta ahora, no han podido retomar sus actividades.
Agregó que, en un primer momento, no recibieron la atención adecuada, e incluso el padre de familia tuvo que pernoctar en un lugar inapropiado, debido a que no se les brindó el servicio médico que requerían.
El abogado del despacho Vega Mac Gregor Arellano señaló que la familia ha tenido que cubrir algunos gastos con recursos propios; aunque posteriormente el gobierno, a través del sector Salud, les ha brindado atención, de manera tardía.
Indicó que, de acuerdo con la información difundida hasta ahora, más de 90 personas habrían resultado lesionadas por el descarrilamiento, así como más de 10 fallecidas.
Finalmente, señaló que conforme transcurra el tiempo habrá mayor claridad sobre las lesiones, ya que algunas secuelas no se manifiestan de manera inmediata.
“También estamos a la espera de lo que determinen los dictámenes médicos, para establecer con precisión el tipo de lesiones que presentaron las víctimas”, concluyó.