Mientras la humanidad vuelve a mirar hacia la Luna, en México hay nombres que siguen sin regresar. Esta vez no viajan en búsqueda, sino en memoria.
En la misión Artemis II de la NASA, 52 personas desaparecidas en Nuevo León fueron incluidas de forma simbólica dentro de un archivo digital que viaja a bordo de la nave Orion, como parte de una convocatoria internacional abierta al público.
La iniciativa fue impulsada por el colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL), que aprovechó este espacio para hacer visibles a quienes siguen ausentes. No se trata de un reconocimiento oficial ni de una acción institucional, sino de un gesto construido desde las familias.
Además de estos casos, se integró una tarjeta adicional en representación de las más de 130 mil personas desaparecidas en México, una cifra que refleja la magnitud de una crisis que no ha dejado de crecer.
Para las familias, el acto va más allá de lo simbólico. Es una forma de mantener presentes a sus seres queridos en un hecho histórico global, ante la falta de respuestas en su propio país.
“Quisimos seguirlos haciendo presentes… en un hecho histórico como este”, han señalado integrantes del colectivo.
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