Las tropas rusas que fueron desplegadas para proteger la capital se retiraron este domingo después de que fuerzas mercenarias emprendieran la retirada, pero la breve revuelta podría tener consecuencias a largo plazo para las dos décadas de poder del presidente Vladímir Putin y su guerra en Ucrania, informó Associated Press.
De acuerdo con los datos ofrecidos por la agencia noticiosa, la imagen de Putin como un líder duro ya había sido dañado gravemente por la guerra de Ucrania, que lleva ya 16 meses y que ha cobrado la vida de un número importante de soldados rusos. La marcha del sábado hacia Moscú de las fuerzas bajo el mando de su antiguo protegido, Yevgeny Prigozhin, expuso más debilidades, opinaron analistas consultados por AP.
También significó que algunas de las mejores fuerzas que lucharon por Rusia en Ucrania fueron retiradas de ese campo de batalla: las propias tropas del Grupo Wagner de Prigozhin y las chechenas que fueron enviadas para detenerlos.







