Los caminantes del Centro Histórico de Chihuahua se topan, tropiezan y caen en los huecos que deja el robo y destrucción de tapas de registro de agua potable.
Las oquedades que dejan los sabotajes y robos de estas tapas han dejado también un espacio en los que se deposita basura, crece maleza y se derrama agua pestilente.
Por esta razón y en el marco de los programas “Ruta Segura” y “Siempre Acompañada” la Junta Municipal de Agua y Saneamiento apoya al Municipio para reemplazar hasta 300 tapas en las últimas semanas.








Sin embargo, el ritmo del reemplazo es lento para la velocidad con la que actúan indigentes y ladrones que lucran con tapas metálicas.
Sergio Rocha, vocero de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento resalta que el costo por cada tapa es de 200 pesos y que el quebranto suele ser mayor cuando se roban los medidores y las tuberías.
También han sido repuestos más de 16 medidores y la vigilancia de la autoridad se ha reforzado para frenar las pérdidas.