El papa León XIV puso el foco en una forma de censura que no siempre se ve, pero sí se siente: la que opera de manera encubierta.
Durante un mensaje dirigido a periodistas, el pontífice advirtió que la libertad de prensa se viola con frecuencia sin necesidad de prohibiciones abiertas, a través de mecanismos más sutiles que terminan limitando lo que se informa.
No habló de cierres ni de persecuciones evidentes, sino de presiones silenciosas que condicionan el trabajo periodístico y erosionan el derecho de las sociedades a estar informadas.
En ese contexto, señaló que informar la verdad sigue teniendo costos, especialmente en entornos donde existen intereses que buscan influir o controlar el flujo de la información.
El Papa insistió en que el periodismo es una pieza clave para las democracias, pero advirtió que enfrenta riesgos constantes, muchos de ellos disfrazados de prácticas aparentemente normales.
Por ello, llamó a no normalizar estas formas de censura indirecta y a defender el ejercicio libre del periodismo como un derecho fundamental.
El mensaje se suma a otros posicionamientos recientes del pontífice, en los que ha insistido en la necesidad de una comunicación responsable, libre de manipulaciones y comprometida con la verdad.