En medio del escándalo que rodea al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, fue directo: hay que cuidar a Morena.
El llamado es a cerrar filas y evitar fracturas internas ante las acusaciones que pesan sobre Rocha Moya en Estados Unidos, donde se le vincula con presuntos nexos con el narcotráfico.
Durazo advirtió que este momento exige responsabilidad política dentro del movimiento, para que el caso no se convierta en un factor de división.
La postura llega en medio de presión creciente. El caso ya escaló más allá de lo local y colocó a Morena en el centro del debate público.