La Fiscalía General de la República (FGR) inició un nuevo frente judicial contra el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, al impulsar una nueva acusación por el delito de peculado.
La nueva imputación forma parte de una estrategia legal para procesarlo por presuntos desvíos de recursos públicos cometidos durante su administración estatal, en paralelo a la sentencia que actualmente cumple por lavado de dinero y asociación delictuosa.
El movimiento judicial se da en un contexto en el que el exmandatario podría aspirar a beneficios de preliberación en los próximos años, por lo que la apertura de nuevos procesos permitiría a la Fiscalía mantener medidas cautelares para evitar su liberación.
Javier Duarte actualmente cumple una condena de nueve años de prisión derivada de su proceso federal, la cual podría concluir en 2026; sin embargo, la nueva acusación por peculado podría prolongar su permanencia en reclusión si el caso avanza en tribunales.
El caso Duarte sigue siendo uno de los expedientes de corrupción política más emblemáticos del país, ligado a esquemas de desvío de recursos públicos mediante empresas fantasma y operaciones financieras irregulares durante su administración en Veracruz.