Tres pecaríes sorprendieron esta semana a trabajadores y técnicos que participan en la construcción de la carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes, luego de ser avistados en el kilómetro 31+200 del trazo. El encuentro ocurrió en plena zona serrana, donde el paisaje desértico y semidesértico sigue siendo hogar de numerosas especies silvestres.
El avistamiento fue registrado por personal que labora en la vía de comunicación y que también participa en acciones de preservación de flora y fauna, ya que la carretera atraviesa un entorno ambientalmente sensible, cercano a la Reserva de la Biosfera de Janos, considerada una de las áreas naturales más importantes del norte del país.
Esta reserva alberga una amplia diversidad de especies —desde aves rapaces hasta mamíferos y reptiles—, por lo que la presencia de pecaríes en las inmediaciones de la carretera confirma que la fauna continúa desplazándose por sus rutas naturales, incluso en zonas donde se desarrollan obras de infraestructura.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que, como parte del proyecto carretero, se aplican estudios de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) con el objetivo de prevenir, mitigar y restaurar posibles afectaciones al entorno natural.
Entre las medidas implementadas se encuentran el control de polvo y emisiones, la reubicación de fauna silvestre cuando es necesario, la restauración de ecosistemas intervenidos y el uso de materiales y técnicas sostenibles durante la construcción.
Autoridades destacaron que este tipo de avistamientos refuerza la importancia de mantener una convivencia responsable entre el desarrollo de infraestructura y la conservación ambiental, especialmente en regiones de alto valor ecológico como Janos.
La imagen de los pecaríes avanzando cerca del asfalto se ha convertido, para muchos, en un recordatorio de que la naturaleza sigue presente y vigilante, incluso mientras el progreso avanza por nuevos caminos.