En medio de la fiesta futbolera por el partido México vs Portugal y la cuenta regresiva rumbo al Mundial 2026, una historia inesperada se coló al marcador: la posible expulsión de una colonia de gatos que vive desde hace años en el Estadio Azteca.
De acuerdo con denuncias de colectivos animalistas, los felinos que habitan en el estadio están en riesgo de ser desalojados como parte de las obras y preparativos para el evento internacional.
El problema no es solo el desalojo, sino la forma. Activistas aseguran que no existe información pública sobre a dónde serán llevados los animales ni bajo qué condiciones, lo que ha encendido las alertas.
Incluso, algunos denunciaron que ya se han tomado medidas como restringir su alimentación, lo que podría formar parte de una estrategia para retirarlos del lugar.
Temen lo peor
La preocupación creció en redes sociales bajo el hashtag #GatosAzteca, donde usuarios y rescatistas advierten sobre el peor escenario: que los animales sean sacrificados ante la falta de espacios para reubicarlos.
El caso abrió un debate incómodo: ¿Hasta dónde llegan los costos “invisibles” de los grandes eventos?
Porque mientras se afinan detalles para recibir al mundo, los habitantes más silenciosos del estadio —los gatos— podrían quedar fuera del juego.