La ingeniera eléctrica Katya Echazarreta, primera mujer nacida en México en viajar al espacio, compartió su historia de superación ante cientos de estudiantes de nivel medio superior y superior en el gimnasio Rodrigo M. Quevedo, durante la conferencia “Espacio Sin Límites”.
El alcalde Marco Bonilla inauguró el evento destacando que la trayectoria de Echazarreta —quien trabajó en cinco misiones de la NASA, incluyendo Perseverance y Europa Clipper, y voló al espacio en 2022 con Space for Humanity— representa un caso concreto de cómo el talento puede abrirse paso pese a los obstáculos.


“Cuando una mujer avanza, avanza todo el entorno. Avanza la familia, avanza la ciudad, avanza el Estado completo. Si la mujer avanza, avanza Chihuahua”, afirmó el edil.
Bonilla agregó que marzo debe ir más allá de las conmemoraciones y traducirse en acciones concretas por los derechos de las mujeres, y mencionó iniciativas municipales como la Universidad de las Mujeres para promover oportunidades sin distinción de género.
Echazarreta relató que desde los siete años soñó con el espacio, a pesar del escepticismo que enfrentó como niña mexicana.
Contó cómo su familia atravesó una crisis económica que la obligó a trabajar en varios empleos —incluido uno en McDonald’s— mientras estudiaba, y cómo el apoyo incondicional de su madre fue clave para no rendirse.
La astronauta describió los prejuicios y la desigualdad que vivió en el ámbito de la ingeniería, pero insistió en la importancia de la perseverancia y de tomar decisiones firmes.


“Mi verdadera misión no era solo llegar al espacio, sino regresar a México para generar oportunidades para las nuevas generaciones”, dijo. Y remató: “Mi misión es que no sea la primera, ni la única, ni la última”.
La ponencia fue organizada por el Instituto Municipal de las Mujeres, la asociación Cooperación Educativa y McDonald’s, empresa en la que precisamente Echazarreta trabajó por primera vez para ayudar a su madre y costear sus estudios.
El evento buscó motivar a los jóvenes a perseguir carreras en ciencia, tecnología e ingeniería, recordando que los límites suelen estar más en las expectativas externas que en las capacidades propias.