Por si algo faltaba en la cadena de aumentos globales, ahora el impacto llegó a un producto básico de salud sexual: los condones.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán —escalado tras decisiones del presidente Donald Trump— ha presionado los precios internacionales del petróleo, lo que ya comienza a trasladarse a distintos insumos industriales.
En el caso de los preservativos, aunque el látex natural es su principal materia prima, su producción depende también de derivados del petróleo utilizados en lubricantes, empaques, transporte y procesos químicos.
De acuerdo con fabricantes internacionales como Karex, el mayor productor de condones a nivel mundial, el encarecimiento de estos insumos podría provocar aumentos de hasta 30 por ciento en los próximos meses.
Además, el alza en costos logísticos —transporte, energía y distribución— está presionando aún más la cadena de suministro, en un contexto donde la demanda se mantiene estable.
Así, mientras los discursos se centran en estrategia internacional, el efecto ya se siente en lo cotidiano: gasolina, alimentos… y ahora también en la intimidad.