Un camión bomba explotó la madrugada de este sábado frente al comando de la Policía del departamento de Norte de Santander, en Cúcuta, Colombia, dejando un saldo de 11 personas lesionadas, entre ellas ocho policías y tres civiles.
La fuerte detonación provocó daños en viviendas, comercios y vehículos cercanos, además de movilizar a cuerpos de seguridad, militares y equipos antiexplosivos que mantienen acordonada la zona mientras avanzan las investigaciones para identificar a los responsables.
El atentado ocurrió a menos de una semana del relevo presidencial en Colombia, cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella asumirá el cargo. Tras el ataque, condenó los hechos y aseguró que el terrorismo “no intimidará a Colombia ni doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad”.
Las autoridades no han informado quién estaría detrás del atentado; sin embargo, la Gobernación de Norte de Santander ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos colombianos a quien proporcione información que permita ubicar y capturar a los responsables.
El ataque reavivó la preocupación por la seguridad en esa región fronteriza con Venezuela, donde en los últimos años han operado grupos armados ilegales y organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas.