A tres semanas de que inicie el ciclo agrícola primavera-verano, las presas del estado de Chihuahua tienen un almacenamiento de más más de 3 mil 159 hectolitros de agua, que equivalen al 82% de la capacidad con que se cuenta.
Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con fecha 2 de febrero de 2023, indican que las dos presas más grandes de la entidad: La Boquilla y Las Vírgenes, tienen un elevado almacenamiento de agua, mientras que El Granero está por encima de su capacidad.
Las cifras de la Conagua indican que La Boquilla tenía, al 2 de febrero, un almacenamiento de 2 mil 216.72 hectómetro cúbico (hm3), unidad de volumen que equivale a un millón de metros cúbicos.
Esa cantidad equivale al 77.86 de la capacidad de la presa más grande de Chihuahua.
En tanto, Las Vírgenes o Francisco I. Madero, ubicada en el municipio de Rosales, está al 99% de su máxima capacidad, que son 333.32 hm3.
El Granero, de donde se extrae agua para cumplir con el Tratado Internacional de Agua con los Estados Unidos de América, estaba por encima de su capacidad, que es de 284.38 hm3, pero al 2 de febrero tenía 291.26 hm3, según la Conagua.
En tanto, la Pico de Águila, situada en el municipio de Coronado, al sureste del estado, estaba al 100% de su capacidad, con 48.28 hm3.
La Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno del Estado informó el 23 de agosto pasado que las fuertes lluvias generan expectativa de un buen ciclo agrícola para el año 2023 en el estado.
El Departamento de Uso Sustentable del Agua de esa dependencia dio a conocer que, después de las precipitaciones registradas durante la temporada de lluvias del 2022, las presas de la entidad tenían un “incremento en su nivel de almacenaje”.
Según información del Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, la producción agrícola mexicana se divide en dos temporadas: primavera-verano y otoño-invierno.
La primera va del 1 de marzo al 30 de septiembre, y la segunda del 1 de octubre al 28 de febrero.
En estos ciclos los productos agrícolas crecen y maduran bajo las condiciones propias de la época del año en la que se establezcan, según la dependencia.
El periodo de siembras de este ciclo comienza en marzo y finaliza en septiembre del mismo año. Generalmente las primeras cosechas de este ciclo inician en el mes de junio y concluyen en marzo del año subsecuente.
En México casi tres cuartas partes de la superficie agrícola se destinan a cultivos del tipo cíclico, 54 por ciento para Primavera/Verano y 17 por ciento para Otoño/Invierno, el 29 restante es superficie destinada a cultivos del tipo perenne.
Entre los productos obtenidos en este ciclo destacan: el jitomate, lechuga, chile, calabaza, ejote, pepino, col, frijol y maíz.