Ante la llegada del otoño y el característico incremento en la frecuencia de alergias y enfermedades respiratorias, autoridades de la Secretaría de Salud (SS) aconsejaron a la población reforzar las medidas preventivas ante los cambios de temperatura y la presencia de factores ambientales dañinos.
Ambos factores, explicaron, pueden favorecer el desarrollo de padecimientos respiratorios o molestias por alergias a factores ambientales.
Para las personas es importante fortalecer el cuidado de su salud mediante acciones como el lavado frecuente de manos con agua y jabón, o el uso de alcohol en gel cuando no se disponga de agua y jabón, explicó el subdirector de Epidemiología de la dependencia estatal, Gumaro Barrios.
Además, para evitar afectaciones a la salud, deben evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar, así como cubrirse con la parte interna del antebrazo al toser o estornudar, agregó.
Expuso que, para disminuir el riesgo de contagios, se debe evitar el contacto cercano con quienes presenten síntomas respiratorios, así como no compartir vasos, cubiertos, botellas u otros objetos personales y limpiar con frecuencia las superficies de uso común.
El médico indicó que, cuando se presenten síntomas de estas condiciones, se debe permanecer en casa el mayor tiempo posible y utilizar cubrebocas al convivir con otras personas para reducir la posibilidad de transmisión.
Otra medida imprescindible es mantener actualizado el esquema de vacunación y acudir a las unidades de salud para recibir las dosis correspondientes, conforme a las indicaciones para cada grupo de población durante la temporada otoño-invierno, enfatizó.
Con relación a las alergias, mencionó que es fundamental identificar los factores que las desencadenan.
Adicionalmente, es necesario disminuir la acumulación de polvo en la vivienda y limpiar con frecuencia la ropa de cama, las cobijas y las cortinas, así como controlar la humedad y la aparición de moho.
Barrios aconsejó reducir la exposición al polen, el humo de tabaco, el humo de leña, los aerosoles y los perfumes intensos, ya que pueden causar irritación o agravar los síntomas alérgicos.
Las medidas durante los días con mala calidad del aire, presencia abundante de polvo o condiciones ambientales adversas incluyen limitar las actividades prolongadas al aire libre, especialmente entre quienes tengan antecedentes de alergias o enfermedades respiratorias.
Advirtió que la automedicación puede causar problemas de salud más severos, por lo que es mejor acudir a una valoración médica ante síntomas persistentes, fiebre o signos de alarma, como dificultad para respirar, para recibir atención oportuna.