Por segunda ocasión en más de 10 años, más de 600 trabajadores sindicalizados del Poder Judicial de la Federal pararon labores para exigir a la cámara de diputados y al Gobierno Federal respeto a la división de poderes y a sus prestaciones.
Marisela Rodríguez Chávez, secretaria general del sindicato de trabajadores del Poder Judicial Federal en su sección 18 de Chihuahua, encabezó la protesta.
Los trabajadores se apostaron en el exterior del edificio que el Poder Judicial Federal tiene sobre la avenida Mirador en la capital del estado.
Con pancartas y gritos de consignas en contra de la intromisión de los poderes Legislativo y Ejecutivo, los sindicalistas exigieron parar los embates en su contra.

“Existe un gran peligro en el recorte presupuestal con el que nos amenazan, y desafortunadamente el justiciable también sale perjudicado”, lamentó la sindicalista.
Resaltó que la reducción de presupuesto y la extinción de fideicomisos impide a la infraestructura de operatividad necesaria para que los trabajadores puedan efectuar su labor en condiciones aceptables.
El eventual recorte afectará a más de 45 mil empleados que trabajan más de 8 horas para velar por los derechos de justicia de la población.
“Además, de aprobarse la reducción del presupuesto, provocaría el despido de trabajadores al cerrar juzgados y tribunales a causa de los recursos que se pretenden atajar, pues no existen recursos suficientes para contar con el personal suficiente que exigen las cargas cotidianas de trabajo”, detalló.

