De acuerdo con los resultados preliminares de la elección para renovar el Congreso local, el PAN obtuvo apenas entre el 2.1 y el 2.2 por ciento de los votos, muy por debajo del umbral legal necesario para mantener prerrogativas y representación política en la entidad.
La debacle se produce apenas tres años después de que Acción Nacional participara en la alianza que ganó la gubernatura de Coahuila junto con el PRI y el PRD. Ahora, tras competir en solitario, el partido quedó relegado a una fuerza marginal en el estado.
La elección estuvo marcada por el dominio absoluto del PRI y su aliado Unidad Democrática de Coahuila (UDC), que ganaron los 16 distritos de mayoría en disputa y consolidaron a Coahuila como uno de los últimos bastiones del priismo en el país.
Junto con el PAN, también Movimiento Ciudadano y el Partido Verde Ecologista de México quedaron por debajo del 3 por ciento de la votación válida emitida, por lo que podrían perder su registro estatal una vez que se oficialicen los resultados.
El resultado representa además un duro golpe para la dirigencia nacional panista encabezada por Jorge Romero y reaviva el debate sobre la conveniencia de reconstruir alianzas con el PRI rumbo a las elecciones de 2027.