La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó un mensaje directo a su Gabinete y a la clase política: quien quiera competir en las elecciones de 2027 debe dejar su cargo de inmediato.
Desde su conferencia matutina, la mandataria fue tajante: no habrá espacio para quienes pretendan jugar en dos frentes.
“No se puede ser servidor público y al mismo tiempo candidato o precandidato”, sostuvo.
La advertencia presidencial tiene efectos inmediatos.
Uno de los primeros movimientos fue la salida de Citlalli Hernández, quien dejó la Secretaría de las Mujeres para integrarse a la operación política de Morena de cara a 2027.
A la par, figuras como la senadora Andrea Chávez solicitaron licencia para enfocarse en sus aspiraciones políticas, en su caso, la gubernatura de Chihuahua.
El fondo del llamado apunta a frenar una práctica cada vez más evidente: funcionarios en activo que, desde sus cargos, ya operan políticamente rumbo a las elecciones.
Sheinbaum insistió en que la medida busca evitar ventajas indebidas y garantizar condiciones equitativas en el proceso electoral.
El propio calendario interno de Morena presiona: en junio iniciarán las encuestas para definir candidaturas, lo que obliga a los aspirantes a tomar decisiones inmediatas.
Aunque formalmente el proceso electoral está lejos, en los hechos ya está en marcha.
En 2027 se renovarán la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos, lo que ha detonado una carrera anticipada dentro de los partidos.
