El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia al gobierno del presidente Donald Trump con una carta que no solo marca su salida, sino que cuestiona de fondo la justificación de la guerra contra Irán.
“No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso contra Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación”, escribió el funcionario.
En el mismo documento, Kent sostiene que Estados Unidos fue llevado al conflicto por presiones externas, al señalar que la decisión de ir a la guerra respondió a la influencia de actores internacionales y grupos de poder.
El ahora exfuncionario advierte además que la narrativa que justificó la ofensiva fue construida deliberadamente:
“Se desplegó una campaña de desinformación para hacer creer que Irán representaba una amenaza inmediata”.
Incluso es más contundente al desmentir esa premisa: “Eso fue una mentira”, afirma en la carta.
Kent también alerta sobre el riesgo de repetir errores históricos en Medio Oriente, al señalar que decisiones similares en el pasado derivaron en conflictos prolongados y costosos: “No podemos cometer este error otra vez”.
La dimisión no es menor. Se trata del funcionario de más alto nivel en romper con la administración en medio del conflicto, lo que exhibe tensiones internas y abre cuestionamientos sobre el origen y la conducción de la guerra.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha fijado postura oficial sobre la renuncia ni sobre los señalamientos contenidos en la carta.
