El diario Los Angeles Times publicó este miércoles que el gobierno de Estados Unidos investiga a los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, y de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, por presuntos vínculos con el crimen organizado.
De acuerdo con el reportaje, basado en fuentes anónimas familiarizadas con los casos, ambos mandatarios estatales —aliados de la presidenta Claudia Sheinbaum— tuvieron sus visas estadounidenses revocadas el año pasado como parte de indagatorias penales.
A pesar de ello, han continuado ingresando a territorio estadounidense bajo un programa especial de “parole” que suele reservarse para testigos cooperantes o casos humanitarios.
En el caso de Durazo, la investigación se relaciona con presuntos vínculos con organizaciones criminales. El gobernador de Sonora, de 71 años, viaja regularmente a Estados Unidos para recibir tratamiento médico.
Respecto a Villarreal, de Tamaulipas, la pesquisa estaría vinculada al contrabando de combustible (huachicol). Según el medio, forma parte de un programa de libertad condicional que implica acompañamiento de autoridades estadounidenses al cruzar la frontera.
Gobiernos estatales de Sonora y Tamaulipas niegan acusaciones
Los gobiernos de Sonora y Tamaulipas rechazaron categóricamente los señalamientos.
El gobierno de Sonora calificó la información como “completamente falsa” y aseguró que carece de sustento.
Por su parte, el gobierno de Tamaulipas, a través de su coordinador de Comunicación Social, Gerardo Algarín, afirmó que los señalamientos son “falsos” y “sin pruebas”, y que no existen documentos ni expedientes que los respalden.
Hasta el momento, ni los gobernadores ni la Presidencia de la República han emitido declaraciones detalladas adicionales sobre el reportaje.
La información surge en medio de tensiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos por temas de seguridad, migración y narcotráfico.