Juan Manzo, hermano del alcalde asesinado de Uruapan, Carlos Manzo, reveló que el presidente municipal fue llevado tres veces al mismo lugar donde finalmente lo mataron, pese a que había intentado retirarse del sitio.
En entrevista con Azucena Uresti, el también subsecretario de Gobierno de Michoacán explicó que su hermano fue convencido por personas cercanas para regresar bajo el argumento de que la gente quería tomarse fotos con él. “Carlos ya se iba, pero lo hicieron volver tres veces al punto donde lo asesinaron”, declaró.
De acuerdo con los testimonios que ha recabado la familia, una persona de su propio equipo habría insistido en que el alcalde volviera al lugar, donde más tarde fue atacado y asesinado.
“Son declaraciones propias de varios de los presentes, que le insistieron hasta en tres ocasiones que regresara a tomarse fotos… alguien cercano a él insistía en regresar al punto donde finalmente sucedió esto terrible, su asesinato”, dijo Juan Manzo.
El funcionario recordó que Carlos Manzo contaba con escoltas de la Policía de Uruapan y con un protocolo de seguridad, pero ese resguardo no impidió que fuera ejecutado a plena luz del día.
Exige investigar a líderes morenistas
Juan Manzo exigió públicamente que las autoridades investiguen a los políticos morenistas Raúl Morón, Leonel Godoy e Ignacio Campos, a quienes responsabilizó indirectamente de generar un clima adverso y de persecución política en la región.
“Pedimos que se investigue a fondo, caiga quien caiga”, advirtió, al tiempo que solicitó la intervención de instancias federales para garantizar que la indagatoria no se politice.
El hermano del edil sostuvo que no se puede descartar un móvil político en el asesinato, ya que Carlos Manzo había comenzado a posicionarse como aspirante a la gubernatura de Michoacán rumbo a 2027.
“Carlos me había venido señalando que tenía encuestas donde aparecía encabezando la disputa por la gubernatura y tenía adversarios políticos también fuertes”, declaró.
También recordó que el alcalde mantenía una postura firme frente al crimen organizado, lo que lo convirtió en una figura incómoda en Uruapan, una zona marcada por la violencia y la disputa de grupos delictivos.