El 5 de octubre de 2026 cayó “La Abuela”. Durante más de dos meses, activistas habían ocupado sus ramas para impedir que los contratistas del muro fronterizo derribaran el álamo en Lochiel, Arizona, junto a la frontera con Sonora.
Era el último de cuatro grandes árboles señalados para su retiro. Organizaciones conservacionistas estimaban su antigüedad entre 200 y 250 años, según La Jornada.
El 27 de julio, contratistas de Fisher Sand and Gravel derribaron tres álamos vecinos con excavadoras, de acuerdo con la cobertura de The Guardian. La obra contemplaba dos barreras paralelas de unos nueve metros de altura.
La destrucción de esos ejemplares impulsó la defensa del último árbol. El 29 de julio comenzó la vigilancia permanente, según La Jornada: los participantes se organizaron para impedir que la maquinaria llegara hasta él.
Para el 4 de agosto, cuando The Guardian publicó su reportaje, la ocupación del árbol ya había convertido a Lochiel en un punto de protesta contra la construcción del muro.
Kate Scott, cofundadora de Madrean Archipelago Wildlife Center, reunió apoyo para protegerlo. Los defensores instalaron una plataforma y se turnaron para permanecer arriba, mientras otros sostenían el campamento en un terreno privado cercano.
Con apoyo de activistas indígenas, incorporaron una ceremonia de oración al amanecer.
El 23 de septiembre, Arizona Luminaria visitó el campamento y documentó el árbol, la plataforma y las tiendas de campaña. Los participantes aprendían a subir con cuerdas para relevar a quienes permanecían entre las ramas.
En las inmediaciones, dos hileras de paneles fronterizos avanzaban por el paisaje. El álamo seguía en pie.
Alrededor de las 6:30 de la mañana del 5 de octubre, agentes de la Patrulla Fronteriza comenzaron a detener a manifestantes. Según los testimonios recogidos por Arizona Luminaria, la intervención ocurrió durante la ceremonia del amanecer.

Después, los contratistas derribaron el árbol. Los videos registraron su caída entre los gritos y el llanto de quienes lo habían protegido.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza confirmó al medio que había retirado los cuatro álamos señalados para remoción en terrenos federales.
Ese mismo lunes, Scott dijo a KJZZ que la protesta contra el muro continuaría. La defensa de “La Abuela” había terminado, pero la oposición a la obra seguiría, aseguró.