“Una cínica violación de todas las normas de la moral humana y del derecho internacional”, afirmó Putin al fijar la postura oficial del Kremlin tras el asesinato de Jamenei, ocurrido en el contexto de los recientes bombardeos en Irán.
El mandatario expresó sus condolencias al gobierno y al pueblo iraní, y sostuvo que este tipo de acciones “solo agravan la confrontación y la inestabilidad regional”.
La declaración se produce en medio de la creciente tensión internacional tras los ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos, que han elevado el riesgo de una confrontación de mayor escala en Medio Oriente.