Gilbert/Phoenix, Arizona – Un caso que parece sacado de una película conmociona a Estados Unidos: un niño de 18 meses fue declarado clínicamente muerto tras caer en una alberca familiar, pero horas después fue hallado respirando en la morgue del hospital.
Según reportes policiales dados a conocer recientemente, el pequeño Vincent Lorenzo Fiordilino cayó a la piscina de su casa en Gilbert el pasado 8 de febrero durante una fiesta del Super Bowl.
Paramédicos lo rescataron y lo trasladaron de urgencia al Mercy Gilbert Medical Center, donde, tras intentos de reanimación, un médico lo declaró muerto alrededor de las 6:20 p.m.
Sin embargo, casi seis horas después, cuando personal de la oficina del médico forense llegó a recoger el cuerpo, descubrió con asombro que el bebé estaba respirando dentro de la sala que funciona como morgue del hospital.
El niño fue trasladado inmediatamente por aire al Phoenix Children’s Hospital, donde los médicos confirmaron que presenta daño cerebral y requerirá cuidados de por vida.
La Policía de Gilbert investiga el caso. Los padres del menor podrían enfrentar cargos por abuso infantil, ya que, según los reportes, admitieron haber consumido marihuana y no supervisaron adecuadamente al niño durante la reunión.
Por su parte, el Mercy Gilbert Medical Center emitió un comunicado en el que calificó el incidente como “desgarrador”, anunció una revisión exhaustiva de los protocolos y aseguró que están trabajando con la familia.
Este extraordinario caso ha generado una ola de reacciones en redes sociales, donde muchos hablan de un “milagro”, mientras que otros exigen respuestas sobre posibles fallas médicas que permitieron que un niño con signos vitales fuera enviado a la morgue.




