Los resultados de la prueba PISA 2025 revelan que los estudiantes de Chihuahua se encuentran ligeramente por encima de la media nacional en matemáticas, lectura, ciencias y resolución de problemas; sin embargo, su desempeño sigue muy por debajo del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En entrevista con Norte Digital, el secretario de Educación y Deporte del Gobierno del Estado, Hugo Gutiérrez Dávila, señaló que Chihuahua obtuvo 391 puntos en matemáticas, frente a los 388 registrados como promedio nacional; 413 en lectura, contra 408; 414 en ciencias, igual que el promedio nacional, y 456 en resolución de problemas, tres puntos por encima de los 453 del promedio nacional.
El funcionario, sin embargo, advirtió que la comparación con la evaluación anterior muestra un retroceso tanto a nivel nacional como en el desempeño de los estudiantes.
De acuerdo con Gutiérrez Dávila, en la medición previa México obtuvo 391 puntos en matemáticas, mientras que en 2025 bajó a 388. En lectura, el promedio nacional pasó de 420 a 408 puntos.
Más allá de la comparación con México, el secretario consideró que el verdadero reto radica en contrastar los resultados con el promedio de la OCDE.
Mientras Chihuahua obtuvo 391 puntos en matemáticas, el promedio de los países de la OCDE fue de 463 puntos. En lectura, el estado alcanzó 413, frente a un promedio de 461, mientras que en ciencias obtuvo 414, contra los 482 puntos del promedio de la organización.
“Estamos muy lejos”, reconoció el funcionario al comparar los resultados con los de los países que obtuvieron las puntuaciones más elevadas, cercanas o superiores a los 600 puntos.
México, en la parte baja de la OCDE
Gutiérrez Dávila señaló que México se ubicó en el lugar 37 entre los 38 países integrantes de la OCDE que participaron en la evaluación, lo que lo coloca en una posición particularmente desfavorable frente a sus socios económicos.
Ante este escenario, consideró que la prueba debe utilizarse como herramienta para tomar decisiones y modificar los modelos educativos cuando sea necesario.
“Necesitamos fortalecer mucho la formación inicial y la formación continua de nuestros docentes”, sostuvo, al considerar que el maestro representa uno de los ejes centrales para mejorar las capacidades de los estudiantes.
El secretario rechazó que el resultado pueda explicarse únicamente por un modelo educativo determinado y planteó que el país lleva años enfrentando el problema de la calidad educativa.
En particular, consideró necesario fortalecer la formación y las herramientas que utilizan los maestros para enseñar.
Afirmó que la preparación docente debe ser permanente y evolucionar conforme cambian las necesidades educativas y los problemas que enfrentan los estudiantes.
No solamente es responsabilidad del maestro
Gutiérrez Dávila sostuvo que los bajos resultados, en particular en matemáticas y lectura, deben analizarse desde una perspectiva integral.
Un estudiante, dijo, requiere condiciones adecuadas de alimentación, un entorno sano, infraestructura educativa, maestros y directores preparados, materiales didácticos, libros de texto y herramientas modernas de enseñanza.
Todos esos factores, señaló, forman parte de las condiciones que pueden determinar el desempeño académico.
A su juicio, los países que han obtenido mejores resultados han desarrollado estrategias integrales de fortalecimiento educativo, desde la alfabetización hasta la preparación especializada en áreas como la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y la robótica.
Por ello, planteó que México debe “levantar la mira” y considerar la educación como una herramienta estratégica para mejorar el desempeño económico y social.
Chihuahua tiene fortalezas, pero también un reto
El secretario pidió evitar que los resultados de PISA se interpreten como si reflejaran la totalidad del sistema educativo.
Recordó que Chihuahua cuenta con estudiantes y profesionistas que han demostrado un desempeño destacado, incluidos jóvenes que realizan estancias en otros países y obtienen becas de excelencia.
“Esta es una muestra”, explicó al referirse a PISA, y consideró necesario profundizar en el análisis de lo que ocurre en cada escuela y en cada nivel educativo.
En ese sentido, sostuvo que el desafío no consiste necesariamente en gastar más en educación, sino en invertir mejor y dirigir los recursos hacia donde realmente se necesitan.
“Las escuelas necesitan mucho apoyo de todos los niveles. Los maestros necesitan mucho apoyo de todos los niveles”, afirmó.
Como parte de las acciones emprendidas en Chihuahua, mencionó un proyecto desarrollado durante el pasado ciclo escolar con apoyo de la UNESCO, mediante el cual se trabajó con 300 escuelas para fortalecer las capacidades de lectoescritura y comprensión.
El funcionario calificó el programa como exitoso y señaló que la respuesta de los estudiantes permite observar avances cuando se interviene directamente en las áreas con mayores dificultades.
El secretario también mencionó una compilación estatal de programas educativos que reporta un alcance de 5 mil 510 escuelas y 133 mil 480 alumnos, aunque durante la entrevista precisó que la cifra corresponde a diversos programas y no exclusivamente al proyecto desarrollado con la UNESCO.
Los resultados de PISA, concluyó Gutiérrez Dávila, deben servir como una llamada de atención para revisar dónde se están invirtiendo los recursos, fortalecer a los docentes y generar mejores condiciones para que los estudiantes desarrollen sus capacidades.
Para Chihuahua, el mensaje es doble: el estado logra superar ligeramente el promedio nacional, pero ese resultado no alcanza para ocultar la enorme distancia que todavía existe frente a los estándares internacionales.