El inicio de un nuevo año no solo trae resoluciones y nuevos propósitos, también representa un reto financiero para muchas familias: la llamada cuesta de enero. Tras los gastos de las fiestas decembrinas, los primeros meses del año suelen venir acompañados de ajustes al bolsillo, pagos acumulados y una menor capacidad de gasto.
De acuerdo con Jesús Flores Tosca, especialista en comunicación de la Universidad Autónoma de Guadalajara, enfrentar este periodo requiere planificación, disciplina y decisiones informadas que ayuden a mantener la estabilidad económica sin comprometer las finanzas familiares.
El primer paso es revisar de manera detallada los ingresos y gastos. Identificar y reducir los llamados “gastos hormiga”, como compras innecesarias o consumos impulsivos, puede liberar recursos importantes. Priorizar gastos esenciales —alimentos, vivienda, transporte y servicios básicos— ayuda a establecer una base financiera más sólida.

Planificación de pagos y deudas
Enfrentar las deudas de forma organizada es clave. Si existen créditos o pagos pendientes, es recomendable establecer un plan mensual y cumplirlo puntualmente para evitar recargos e intereses adicionales. En algunos casos, consolidar deudas con tasas de interés más bajas puede aliviar la presión financiera.
Durante enero es común sentir la necesidad de adquirir productos o servicios nuevos. Aprovechar ofertas y descuentos de temporada puede ser útil, siempre que se trate de compras necesarias. Elaborar una lista de prioridades antes de gastar ayuda a evitar decisiones impulsivas que afecten el presupuesto.
Explorar alternativas para generar ingresos extra puede marcar la diferencia. Actividades como trabajos temporales, servicios independientes, freelancing o la venta de artículos en desuso pueden aportar recursos adicionales durante este periodo.
Mantener el hábito del ahorro
Aunque el panorama sea ajustado, no se debe dejar de lado el ahorro. Establecer metas realistas, aunque sean pequeñas, permite crear un colchón financiero que resulte útil ante imprevistos y fortalezca la economía familiar a largo plazo.
Enfrentar la cuesta de enero requiere organización y constancia. Aplicar estas recomendaciones puede ayudar a iniciar el año con mayor control financiero y sentar las bases para una economía más estable en los meses siguientes.