En una decisión histórica y sin precedente, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) eliminará las cuotas diferenciadas para los estudiantes extranjeros que viven en esta frontera.
A partir del próximo ciclo escolar, pagarán las mismas tarifas que los universitarios de nacionalidad mexicana por concepto de inscripción, créditos académicos y trámites de titulación.
La medida rompe con el esquema que establecía costos distintos según la nacionalidad del alumno y marca un cambio de fondo en la política institucional de la Universidad, sustentado en los principios de inclusión, igualdad y no discriminación.
La propuesta fue presentada por la Secretaría General de la UACJ durante la sesión ordinaria de agosto del Consejo Universitario, donde recibió el respaldo unánime de sus integrantes.
Con esta determinación, la Universidad reconoce la realidad de una comunidad asentada en una frontera dinámica, en la que estudiantes de distintas nacionalidades comparten las aulas y forman parte de la vida cotidiana de Ciudad Juárez.
El beneficio se extenderá a toda la trayectoria académica: desde el ingreso y la inscripción hasta el pago de créditos y la obtención del título profesional. De esta manera, la nacionalidad dejará de ser un factor para determinar las cuotas de los alumnos extranjeros residentes en la ciudad.
Antes de ser presentada ante el máximo órgano de gobierno universitario, la iniciativa fue revisada y avalada por la Abogacía General de la UACJ, al considerar que armoniza la actuación de la institución con el marco constitucional y legal vigente.
Durante la sesión, el rector Daniel Alberto Constandse Cortez explicó que la propuesta deriva del Plan Institucional de Desarrollo 2024-2030, mediante el cual la Universidad apuesta por la inclusión, la igualdad, la no discriminación, la innovación y la capacidad de adaptación.
La homologación de cuotas representa un referente en la política institucional de la UACJ y refleja su vocación transfronteriza y humanista, al garantizar que los estudiantes extranjeros avecindados en Ciudad Juárez reciban el mismo trato económico que sus compañeros mexicanos.