La Sexagésima Octava Legislatura aprobó la reforma a la Ley de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado con la finalidad de establecer la mínima intervención y la no revictimización en menores de edad que participan en procedimientos judiciales como víctimas, ofendidos o testigos.
La Comisión de Juventud y Niñez, encargada de elaborar el dictamen, señaló la necesidad de evitar la participación reiterada en procesos legales, pues eso genera afectaciones emocionales o psicológicas, particularmente cuando se trata de niños y adolescentes que han sido víctimas de algún delito o de situaciones traumáticas.
La repetición de entrevistas, interrogatorios, confrontaciones o comparecencias puede generar procesos de revictimización, por ello, tras esta aprobación, las autoridades deberán adoptar medidas que reduzcan al mínimo la exposición de las personas menores de edad a situaciones que puedan afectar su bienestar.
Con esto, se está dando cumplimiento a los principios vinculados con el interés superior de la niñez y con la obligación de brindar una protección a los menores de edad durante los procedimientos judiciales.
De la misma forma, con esta modificación a la ley, se busca garantizar contar con personal especializado, espacios adecuados y herramientas como entrevistas especializadas, salas Gesell y declaraciones videograbadas, mecanismos que pueden contribuir a disminuir la exposición innecesaria de niños y adolescentes durante los procesos de justicia.
En la propuesta inicial se hizo mención de los retos que aún enfrenta México para garantizar plenamente estos derechos, ya que persisten retos relacionados con la capacitación de autoridades, la infraestructura especializada y la coordinación entre instituciones, por ello es imperante fortalecer las medidas de protección para garantizar una atención infantil adecuada y sensible.