El panorama meteorológico para Chihuahua dio un giro favorable. A diferencia de los pronósticos emitidos a finales de la primavera, la actualización más reciente del Servicio Meteorológico Nacional anticipa que agosto y septiembre podrían registrar precipitaciones por encima de los niveles históricos en gran parte del estado, informó el jefe del área de Meteorología de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Omar Payán Quinto.
El especialista explicó que, mientras las proyecciones iniciales preveían un junio lluvioso y una disminución gradual de las precipitaciones durante julio y agosto, los modelos climáticos modificaron ese escenario.
“Agosto pinta para ser un buen mes en cuanto a precipitaciones”, señaló Payán, quien agregó que septiembre también presenta condiciones favorables, con lluvias dentro o por arriba de los promedios climatológicos en la mayor parte del territorio estatal.
Solo algunas zonas muy específicas, ubicadas entre los municipios de Maguarichi, Ocampo, Guerrero y una porción del norte de Juárez, aparecen con probabilidades de registrar lluvias por debajo del promedio.
El Niño sigue influyendo
Payán explicó que el fenómeno de El Niño continúa fortalecido debido al sobrecalentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico y que, de acuerdo con los modelos internacionales, esa condición podría mantenerse hasta principios de 2027.
Ese comportamiento ha favorecido una mayor actividad ciclónica en el Pacífico que en el Atlántico, lo que incrementa el aporte de humedad hacia el noroeste del país y ha mantenido las lluvias principalmente sobre la región serrana de Chihuahua.
El alivio aún no significa el fin de la sequía
Aunque las perspectivas son alentadoras, el meteorólogo advirtió que varios años consecutivos de sequía no pueden revertirse con una sola temporada de lluvias.
Explicó que, además de recuperar el nivel de las presas, será necesario que el agua se infiltre en los suelos, se restablezca la humedad en la vegetación y se normalicen las condiciones hidrológicas, un proceso que requiere tiempo.
Añadió que las lluvias del monzón mexicano suelen concentrarse en periodos muy cortos e intensos, por lo que una tormenta abundante no necesariamente garantiza una recuperación sostenida de los cuerpos de agua.
Persisten las altas temperaturas
Mientras llegan las lluvias más generalizadas, Chihuahua y Ciudad Juárez continuarán enfrentando temperaturas elevadas.
Payán indicó que en la capital del estado seguirán registrándose máximas superiores a los 35 grados centígrados, mientras que en Juárez los termómetros continuarán rebasando los 40 grados, aun cuando puedan presentarse precipitaciones aisladas.
También advirtió que la falta de humedad ha favorecido la aparición de tormentas de arena, especialmente cuando interactúan masas de aire procedentes del sur de Estados Unidos, por lo que recomendó a la población mantenerse atenta a estos fenómenos.
La sequía cede, pero no desaparece
El especialista destacó que el Monitor de Sequía muestra una mejoría respecto a 2025, cuando prácticamente toda la franja norte y parte de la Sierra registraban condiciones severas y extremas.
Sin embargo, aclaró que todavía existen regiones con sequía de largo plazo y áreas “anormalmente secas”, particularmente en el norte del estado, donde la recuperación dependerá del comportamiento de las lluvias durante agosto y septiembre.
De cumplirse el pronóstico, Chihuahua podría entrar al otoño con mejores condiciones de humedad e incluso con la posibilidad de un invierno más favorable. No obstante, Payán insistió en que los escenarios climáticos continúan actualizándose y todavía podrían modificarse en los próximos meses.