CIUDAD JUÁREZ,. El rumor de que habrá “tres días de oscuridad” está llevando a algunas personas a realizar compras para prepararse ante un supuesto acontecimiento mundial. Detrás de la advertencia hay una historia que lleva años cambiando de fecha y de explicación, sin sustento científico.
Los comentarios compartidos con Norte Digital dan cuenta de personas que están tomando previsiones por temor a esa versión.
La historia tiene dos vertientes que se entremezclan: una religiosa, que presenta la oscuridad como un castigo sobrenatural, y otra que intenta darle apariencia científica mediante supuestas advertencias de la NASA.
La primera se ha atribuido a personajes como la beata Anna Maria Taigi y el Padre Pío. Sin embargo, Catholic Answers advierte que las citas asociadas con Taigi presentan problemas de documentación, mientras que Catholic.net rechaza la atribución al Padre Pío y precisa que los tres días de oscuridad no forman parte de la doctrina católica.
El relato también se apoya en referencias bíblicas. Desde la Fe explica que las tinieblas durante tres días aparecen en el episodio de las plagas de Egipto, pero ese pasaje no anuncia una futura oscuridad mundial que precederá a la destrucción del planeta.
Una advertencia que cambia de fecha
La versión atribuida a la NASA está documentada desde, por lo menos, 2012. Desde entonces ha reaparecido con distintas fechas y supuestas causas: alineaciones planetarias, un “eclipse galáctico” o tormentas solares. La agencia ha negado haber emitido los anuncios que le adjudican esas publicaciones, según verificaciones que recogen respuestas de sus portavoces.
Una de las versiones recientes fue recogida por el medio hondureño HRN el 30 de octubre: un mensaje del autodenominado “profeta Simón” que anuncia una oscuridad próxima. Aunque algunas publicaciones lo relacionan con noviembre de 2026, el fragmento citado no establece una fecha precisa. No hay elementos para determinar si esa grabación es la que ha llegado al entorno local.
Hasta ahora, lo documentado es la repetición de una advertencia sin respaldo y, en los casos referidos a este medio, decisiones de compra motivadas por el temor. No existe evidencia que permita presentar los supuestos “tres días de oscuridad” como un acontecimiento confirmado.