Decenas de kilos de desperdicios domésticos, comerciales y hasta material quirúrgico es desperdigado cada día en las calles del Centro Histórico.
Esta mañana uno de los casos más contundentes fue registrado por Norte de Chihuahua en el exterior de sus propias instalaciones.
Limones, cáscaras de huevo, trapos, cajas, agujas, entre muchos otros desechos eran botín de palomas.
Empleados y funcionarios que tienen su paso obligado por estos lugares esquivan con destreza los desperdicios ante el temor latente de resbalar y contaminarse.

De acuerdo al registro de las propias autoridades municipales de Aseo Urbano, los desechos son desperdigados cotidianamente por personas sin hogar afectadas muchas de ellas de sus facultades mentales.
Como remedio inmediato, Aseo Urbano dispone de un equipo de recolectores o volantas con las que van recabando los desperdicios que no pueden llevarse los camiones recolectores, ante el evidente caos.

